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Domingo, 23/09/2018
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"Tenemos un futuro intenso e interesante, somos las organizaciones sociales, patronales y sindicales, las que debemos determinar que estructura de negociación colectiva queremos para el sector, y debemos abordarlo desde el ámbito estatal."

"Y si finalmente se logran estos objetivos habremos logrado fijar unas reglas comunes para el conjunto del comercio, fortaleceremos la profesionalidad, evitaremos la competencia desleal, y generaremos mayor capacidad competitiva de las empresas"

Erradicar la pobreza
VALENCIA | COMERCIO

Intervención de Santos Nogales en las Jornadas "La hora del Comercio en la Negociación Colectiva"

“La reciente reforma pudiera facilitar alguna luz al determinar los criterios en cuanto a legitimación patronal para la negociación colectiva.”

14/06/2011 | Secretaría Federal de Acción Sindical

Agradecer primeramente la posibilidad de participar en este foro. Todo debate es positivo, porque es la mejor manera de acercar posiciones conociendo las de cada una de las partes que tenemos la obligación de dar respuesta a las necesidades concretas del sector.

Felicitar a las organizaciones sindicales de CCOO y UGT y a la patronal COVACO, por el compromiso alcanzado el año 2010 y que bien pudiera ser el futuro germen para una mejor ordenación de la negociación del comercio en la CCAA valenciana.

Antes de centrarme en el objeto de estas interesantes jornadas, no quisiera dejar de comentar las últimas noticias sobre la reforma de la negociación colectiva. Y por dar dos pinceladas, se trata de un RD que carece de lo básico, es decir, del acuerdo de los interlocutores sociales y eso dificultara su propia eficacia y desarrollo. No obstante una parte importante de su contenido camina en la línea de potenciar la capacidad de negociación desde los ámbitos sectoriales estatales y autonómicos y que sean estos donde se fijen los criterios sobre estructura, articulación y prevalencias.

Por ello esperamos que esta nueva regulación pueda ayudar al sector de comercio a racionalizar su negociación colectiva.

Primeramente quisiera comentar alguna de las notas que caracterizan al sector de comercio en cuanto a su situación y la regulación de las condiciones de trabajo.

Es un sector que agrupa a más de dos millones de trabajadores por cuenta propia y autónomos. La característica más destacadas es el tamaño de las empresas, donde en torno al 80% se trata de PYMES.

Un sector altamente feminizado, más del 65% son mujeres.

Las condiciones laborales están reguladas por más de trescientos convenios colectivos, bien de sector, tanto provincial como estatal, y de empresa. Esta situación plasma una excesiva atomización de las relaciones laborales, y un grave problema para las organizaciones sociales, dado el desgaste permanente que supone atender esta ingente cantidad de procesos negociadores.

En este panorama las organizaciones sindicales de UGT y CCOO representamos cerca del 80% de los trabajadores y trabajadoras, como bien siendo avalado en los procesos electorales que cada cuatro año se desarrollan en el ámbito de las empresas.

Desde la representación empresarial existe una situación de atomización de organizaciones patronales, que desde nuestro punto de vista supone un rasgo de debilidad y una enorme dificultad para poder establecer un dialogo social en el sector que tenga capacidad de abordar el conjunto de la problemática sectorial.

Otra de las notas características del sector es su precariedad laboral en comparación con el resto de actividades: salarios por debajo de la media nacional, temporalidad muy acentuada, tiempo parcial no deseado, y en muchas ocasiones ficticio en la realidad, cada vez con mayor incidencia en el sector sobre todo en determinados formatos, exceso de rotación de las plantillas, y por tanto un sector con la consideración de ser de paso hacia actividades con mayor consideración social.

Por el contrario la aportación a las cuentas macros de nuestra economía es un sector con una importante aportación al PIB, generador de empleo (en los años que esto era realidad), y sector de medición del barómetro de confianza de los ciudadanos por la vía del consumo.

Si bien estas son las características más destacadas y comunes del sector, si analizamos la realidad de los diferentes formatos comerciales, podemos ver que se producen situaciones diferentes:

La gran distribución comercial con cerca de 300.000 trabajadores, que cuentan con convenio sectorial propio, con una patronal muy asentada y estructurada, que ejerce manu militari su capacidad de loby, con buena disposición al dialogo social. Pero con una característica altamente negativa, la existencia de sindicatos corporativos (amarillos) que son auspiciados por la patronal a través de las grandes empresas, lo que supone una desvirtuación de la realidad sindical, y un mecanismo en manos de las empresas que moldean las relaciones laborales en su exclusivo interés.

El comercio alimentación, dominado por las grandes cadenas de supermercados, con convenios colectivos propios. Y donde tenemos que anotar un reciente fracaso de los interlocutores sociales por determinar un ámbito sectorial estatal. Cuestión que hay que anotar en el debe de las organizaciones empresariales y su debilidad organizativa.

Y el resto del comercio que de manera generalizada está regulado por los convenios provinciales, exceptuando los 8 convenios sectoriales estatales, tales como flores, jardinerías, droguerías, merchans, etc..

Ante esta realidad desde las organizaciones sindicales hemos venido reclamando la necesidad de recuperar un acuerdo estatal de comercio para el sector. Acuerdo que en el año 1996 vino a sustituir a la extinta ordenanza de Comercio, y que dada las características del sector, desde nuestro punto de vista se hace imprescindible.

No quisiera cansarles con el lamentable episodio que ha supuesto el proceso de negociación y firma del ALEC. Desde nuestro punto de vista toda esa peripecia pudiera ser página pasada si desde las organizaciones empresariales se prestan a asumir su responsabilidad de interlocución y ponernos a la tarea de fijar normas convencionales generales para el sector sobre aquellas materias que o bien la legislación reserva al ámbito estatal o sobre las que los interlocutores libremente determinen.

Tenemos en futuro intenso e interesante, somos las organizaciones sociales, patronales y sindicales, las que debemos determinar que estructura de negociación colectiva queremos para el sector, y eso debemos hacerlo desde el ámbito estatal, determinando que materias quedaran reservadas en ese ámbito, que articulación de la negociación colectiva necesita el sector y que criterios debemos fijar para que el conjunto de la negociación colectiva sectorial tengan un tronco común.

Para ello debemos resolver algunas cuestiones esenciales:

La primera y más prioritaria es la legitimación de las partes que deben acometer esa tarea, desde la representación sindical, parece evidente que no existe ningún problema, tanto UGT como CCOO ostenta la condición de sindicato más representativo y por tanto con plena capacidad para esta tarea.

Desde la parte empresarial, es evidente que existe un problema, recientemente se ha puesto de manifiesto en las casi 50 impugnaciones patronales que recibía el malogrado ALEC.

La reciente reforma pudiera facilitar alguna luz al determinar los criterios en cuanto a legitimación patronal para la negociación colectiva.

Y solventadas estas cuestiones es momento de abordar que tipo de acuerdo queremos para el sector:

Desde nuestro punto de vista es evidente que debe partir de tener eficacia general para el comercio, con las exclusiones legales que corresponda (grandes almacenes, etc.).

Un acuerdo que debe fijar las materias a negociar en el ámbito estatal y que bien podríamos iniciar con las que la legislación reserva a este ámbito: clasificación, régimen, normas seguridad y salud, movilidad geográfica, solución extrajudicial de conflictos, y todas aquellas que regula la reforma.

Es necesario que el acuerdo defina la estructura de negociación que queremos para el sector, estatal, provincial, autonómico, subsectorial, donde queden claramente fijados los mecanismos de articulación y complementariedad de los diferentes ámbitos y materias.

Con ello habremos logrado fijar unas reglas comunes para el conjunto del comercio, fortaleceremos la profesionalidad, evitaremos la competencia desleal, y generaremos mayor capacidad competitiva de las empresas.

Y aprovechando esta tribuna no quisiera dejar de mencionar una cuestión de actualidad para la regulación del sector de comercio; me estoy refiriendo a los nuevos intentos desde la Administración para modificar la actual normativa sobre apertura en domingos y festivos en las denominadas zonas turísticas. En este sentido es conocida nuestra permanente y firme oposición a una política que desregule y flexibiliza aun mas las aperturas comerciales, puesto que ha quedado probado que esta política conduce a la precarización de las actuales condiciones y a la pérdida de empleo en gran parte del sector, ya que es evidente que esta política solo beneficia a quienes quieren ganar cuota de mercado por la vía de expulsar a los más débiles.

Intervención de Santos Nogales en las Jornadas

Intervención de Santos Nogales en las Jornadas

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