Hacia un nuevo modelo económico y social en España
Comercio•Hostelería-Turismo•Juego
Viernes, 21/09/2018
Portada > noticia
CONFEDERAL ı NO A LA REFORMA LABORAL Y A LOS RECORTES SOCIALES ı SALUD LABORAL

La reforma laboral aumenta la incidencia del estrés y el coste para el sistema sanitario

UGT considera imprescindible implantar políticas eficaces degestión preventiva del estrés

25/04/2012 | UGT ı Nota de prensa

Los datos científicos disponibles arrojan evidencias del terrible impacto de las crisis económicas en la salud mental de los trabajadores, algo que repercute negativamente en los sistemas sanitarios y de seguridad social, porque se multiplican las patologías psíquicas. Para UGT la reforma laboral, simultánea a la reforma sanitaria, -ambas en la misma lógica de reducción de costes-, provoca efectos contrarios a los perseguidos, ya que se terminan ofreciendo servicios de peor calidad. El sindicato considera que es necesario formar a los representantes de los trabajadores para promover en sus empresas procesos de negociación que permitan implantar políticas eficaces de gestión preventiva del estrés. Políticas que no sólo contribuirían a mejorar el bienestar de las personas sino también a mejorar la productividad, reduciendo los gastos superfluos de los sistemas públicos de protección social.

Los datos científicos disponibles arrojan elevadas evidencias sobre el terrible impacto que tienen las crisis económicas en la salud mental de los trabajadores, con lo que repercute negativamente en los sistemas sanitarios y de seguridad social, porque se multiplican las patologías psíquicas. Los últimos estudios de carácter internacional, no sólo de las organizaciones sociales –OMS y OIT- sino también de las económicas –OCDE; Foro Económico Mundial-, coinciden en la ecuación existente entre el aumento de la inseguridad en las condiciones de trabajo, la reducción de las inversiones en políticas sociales y el aumento de entornos sociales y laborales con altos índices de estrés.

Para hacer frente a la crisis se reforman las condiciones de trabajo, haciéndolas más cambiantes, facilitando la salida de los trabajadores, con lo que aumenta el desempleo, y, por lo tanto, la salud de los trabajadores se deteriora al perder bienestar e incrementar sus miedos y sus inseguridades a perder su puesto de trabajo y una básica seguridad económica.

En paralelo, y dado que todo ello provoca más demandas de asistencia sanitaria –además de más prestaciones por desempleo-, se reforman también los sistemas de protección social y sanitarios para recortar gastos, con lo que se ofrece unos servicios de peor calidad, algo que genera también mayor ansiedad, mayores conflictos, nuevas tensiones y, en definitiva, el aumento de las patologías mentales de los trabajadores, que hace necesarias más prestaciones. En consecuencia, la reforma laboral simultánea a la reforma sanitaria, ambas en la misma lógica de reducción de costes, provoca efectos contrarios a los perseguidos.

Los estudios cuantitativos disponibles ponen de relieve no ya sólo que uno de cada cuatro trabajadores sufre estrés laboral, sino que esas situaciones cuestan en torno al 4% del PIB de la UE, según la Comisión. Para hacerse una idea de lo que representa esta cantidad, puede recordarse que la economía griega representa apenas un 2% del PIB europeo.

Evidenciar científicamente estas situaciones no sólo es un deber social, sino una exigencia económica, pues el Gobierno español se ha propuesto recortar unos 3.000 millones de Euros en gasto farmacéutico –parte fundamental de los 7.000 que quiere recortar en Sanidad-, desplazando mayores cargas a los pensionistas y trabajadores y, sin embargo, no ha reparado en que una adecuada política social en general, y de salud pública –y laboral- en particular, podría representarle como mínimo, según esos estudios, un ahorro de más de 3.000 millones de euros. De este modo, sí se haría real la ecuación entre reformas que reducen los costes mejorando la calidad de los servicios, y no como las actuales que reducen los derechos pero, paradójicamente, incrementan los costes.

La encuesta Populus realizada por MIND y a la que han respondido 2050 trabajadores, puso de relieve que, debido a la crisis, el 10% de los trabajadores tuvo que pedir ayuda médica. De manera similar, el 7% había empezado un tratamiento médico para la depresión, y el 5% dijo haber tenido que acudir a un terapeuta por causa de estrés y problemas de salud mental directamente relacionados con las repercusiones que la recesión había tenido en su lugar de trabajo. El estudio también reveló un aumento considerable del “presentismo”, situación en que los empleados se sienten obligados a trabajar más horas para poder hacer frente a la carga de trabajo adicional y mantener su empleo. Así, el 28 % declaró jornadas laborales más largas y un tercio de los trabajadores también indicó que el entorno laboral era cada vez más competitivo y que la moral en el trabajo había decaído significativamente.

Según MIND, los resultados de la encuesta coinciden también con las estadísticas del Gobierno del Reino Unido, que muestran un aumento sin precedentes del número de prescripciones de antidepresivos en todo el país, con una cifra récord de 39,1 millones en 2009, cuando ésta fue de 35,9 millones en 2008. La encuesta de MIND facilita datos acerca de la relación entre la crisis, los problemas médicos y la invalidez, y sugiere un costo potencial para el sistema de salud.

Si se hace una proyección de esas cifras en un país como España, en el que la crisis de empleo es mayor, las reformas más agudas y las políticas preventivas más desconocidas, podrá tenerse una imagen muy fiel de la magnitud del problema que estamos analizando. Así lo confirma un estudio publicado en el marco del Informe sobre el trabajo en el mundo 2010 elaborado por el Instituto Internacional de Estudios Laborales, según el que el empeoramiento del clima social se debe al aumento del desempleo y de las desigualdades en los ingresos que la crisis ha traído consigo. El informe establece una relación clara entre la crisis, las condiciones del mercado de trabajo y la salud mental, y señala que “cuanto más dure la recesión en elmercado de trabajo, mayores serán las dificultades para que los que buscan empleo lo encuentren”

CHTJ-UGT. Avenida de América, 25 - 4ª planta • Tel. 915897309 /10 /13/14 • Fax 91 589 7477 • 28002 Madrid
chtjugt.com UNI UGT Confederal IUF-UITA-IUL Imatek