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Viernes, 20/04/2018
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PARO DE SEPTIEMBRE

No hay síntomas de mejoría nítida y sostenida de la economía y el empleo

Los PGE vuelven a recortar la dotación para políticas activas de empleo, que desde 2011 se ha visto reducida un 43%

02/10/2013 | UGT ı Nota de prensa

Los datos de paro correspondientes al mes de septiembre, publicados hoy por los Servicios Públicos de Empleo, muestran un aumento del desempleo en 25.572 personas, lo que sitúa el número total de parados en 4.724.355, un 0,4% más que el mismo periodo del año anterior. No hay razones para el triunfalismo injustificado del Gobierno, que pretende enmascarar la gravedad de la situación real del mercado laboral, debilitado aún más con una reforma laboral inútil que no ha hecho más que destruir empleo y aumentar la precariedad. Esta situación se ha visto agravada por los Presupuestos Generales del Estado (PGE) presentados por el Ejecutivo para el año 2014, donde se reducen los recursos destinados a políticas de empleo (desde 2011, un 43% menos), por lo que probablemente estemos ante una larga etapa de estancamiento económico que condenará a millones de trabajadores a la exclusión social y laboral. Una situación que tendrá efectos devastadores para nuestra economía y nuestro Estado de Bienestar mientras el Gobierno y las empresas apoyen el modelo de bajos costes salariales y mano de obra barata, en lugar de retomar como objetivo prioritario la transformación del modelo productivo.

El número de parados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo ha aumentado en septiembre en 25.572 personas. El total de parados registrados se sitúa en 4.724.355. Es 19.076 personas superior al existente hace un año (un 0,4%).

El mes de septiembre es tradicionalmente desfavorable para el empleo, por factores estacionales (al finalizar muchos contratos ligados a la temporada estival, esencialmente en el sector servicios). Este mes también ha seguido esa pauta, de manera que el aumento del desempleo se concentra en los servicios (51.985), y también aumenta entre los que buscan primer empleo (11.580), mientras que en el resto de sectores se ha reducido.

En conjunto, y pese a que todo aumento del paro es negativo por definición, es cierto que la cifra ha moderada en términos relativos, ya que se trata del menor incremento en el mes de septiembre desde el inicio de la crisis. Incluso en términos desestacionalizados, el Ministerio de Empleo estima que el paro descendió 35.631 personas, un dato también positivo.

Por género, todo el aumento del paro en el mes ha sido femenino (26.862), mientras que entre los hombres se ha reducido (-1.290). En términos anuales, también es el paro de las mujeres el que aumenta (55.161), mientras que el de los hombres se reduce (-36.085).

Por edades, el paro ha aumentado entre los menores de 25 años (28.590), debido a que se encuentran más afectados por los contratos de temporada y además se incorporan al mercado laboral en este mes muchos jóvenes que finalizan sus estudios, mientras que en tre los mayores de 25 años se ha reducido en 3.018 personas. En términos anuales, no obstante, el paro se reduce entre los jóvenes (-31.830, un 6,8%) y aumenta entre los mayores de 25 años (50.906, un 1,2%).

Por lo que respecta a los trabajadores extranjeros, el número de parados registrados ha aumentado en el mes en 147 personas. Y se reduce en el último año en 40.453 (un 6,9%).

Por lo que se refiere a la contratación, ha aumentado un 9,3% respecto de agosto. Pero el comportamiento difiere según el tipo de contrato: la indefinida cae un 9% y la temporal aumenta un 11,1%. La contratación indefinida representa tan solo el 7,7% de toda la contratación realizada. Por su parte, el número de contratos de apoyo a emprendedores ha sido de 7.249 en el mes, lo que representa el 6,7% de todos los indefinidos y el 0,5% de toda la contratación realizada en agosto; un cifra realmente ridícula.

Por lo que se refiere a la tasa de cobertura (dato de agosto, porque va con un mes de retraso respecto de la del paro) se sitúa en el 64,46%, con lo que desciende casi una décima respecto de julio (64,54%). Esto la sitúa en un nivel casi tres puntos inferior a la existente hace un año (67,31%) y seis punto y medio inferior a la existente en 2011 (71,05%).

En cuanto a los afiliados a la Seguridad Social cayeron en septiembre en 22.242 en términos medios. Siendo negativo, porque supone una pérdida de empleo, es también un resultado moderado, la menor caída desde el inicio de la crisis.

Conclusiones

En el mes de septiembre subió el paro registrado y bajó el empleo afiliado, lo que son malas noticias. No obstante, en la medida en que septiembre es un mes habitualmente negativo para el empleo por factores de carácter estacional, y puesto que en esta ocasión los datos han sido los menos malos desde el inicio de la crisis en 2008, cabe calificarlos como moderadamente positivos. Reflejan un agotamiento en la destrucción de empleo, lógica teniendo en cuenta la sangría sufrida en estos cinco años, que ha adelgazado nuestra estructura de empleo e incrementado el paro hasta niveles insoportables. Pero eso no supone en absoluto que estemos saliendo de la crisis.

Para UGT, las cifras conocidas hoy ponen de relieve varias cuestiones:

De un lado, la falta de rigor del Gobierno a la hora de hablar de las cifras de actividad y empleo en nuestro país. Desde hace semanas está mostrando un triunfalismo injustificado que pretende enmascarar la gravedad de la situación real del mercado laboral en nuestro país, con 4,7 millones de parados registrados (casi 6 millones de desempleados atendiendo a los datos de la Encuesta de Población Activa), una tasa de paro del 26% que apenas cederá en 2014, unos niveles de precariedad laboral alarmantes y una cobertura de las prestaciones en repliegue constante.

En contra de lo que el Ejecutivo pretende transmitir, no hay síntomas aún de que estemos en puertas de una mejora nítida, y mucho menos sostenida, de la economía y del empleo. Desde UGT hemos reiterado que las mejoras en los últimos meses se han debido esencialmente a factores estacionales, y por tanto pueden ser reversibles en los meses menos favorables para la contratación y el empleo. Se trata de un empleo muy volátil. Máxime en un escenario que muestra mes tras mes la tendencia consolidada de descenso de la población activa por la emigración y el efecto desánimo. Esto hace que las cifras del paro se reduzcan aunque no se cree empleo, porque muchas personas pasan a una situación de inactividad.

Por otro lado, las cifras siguen mostrando de forma fehaciente la inutilidad de la reforma laboral introducida en 2012, que solo ha tenido efectos negativos. Su impacto más evidente ha sido el aumento de la precariedad laboral en todos sus órdenes: se hacen menos contratos indefinidos (su nivel relativo se encuentra en mínimos) y más contratos de baja calidad, en especial a tiempo parcial, que cada vez tiene más carácter forzoso (Eurostat indica que en España más de la mitad de los trabajadores a tiempo parcial lo hacen de forma involuntaria, una tendencia al alza). En conjunto, todos los asalariados, con independencia de su contrato, tienen peores condiciones laborales y menos garantías que antes de la reforma. Esto es algo que ya no puede ocultar ni siquiera el Banco de España en sus análisis.

Es posible, en consecuencia, que en términos cuantitativos la destrucción de empleo haya tocado fondo. Pero eso no significa que lo peor haya pasado, porque la permanencia en ese nivel tendrá efectos devastadores para nuestra economía y nuestro nivel colectivo de bienestar. Y esto es lo que parece que propone el Gobierno de forma complaciente: una larga etapa de estancamiento económico en la que las desigualdades económicas y sociales se agudizarían y se condenaría a millones de trabajadores a la exclusión del mercado laboral y, en consecuencia, a la marginalidad económica y social.

Así se desprende del Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2014 que ha presentado el Gobierno, y en los que el empleo se desatiende de forma flagrante. De hecho se reducen los recursos destinados a las políticas de empleo respecto de lo presupuestado efectivamente en 2013. El Servicio Público de Empleo dispondrá de 2.200 millones de euros menos que en 2013 para realizar políticas de empleo. El resultado es que, en un país con un 26% de tasa de paro, no existen medidas para impulsar la creación de empleo o la empleabilidad de los desempleados, mientras que se recortan los recursos para atender las prestaciones de quienes han perdido su puesto de trabajo. Desde 2011 la dotación para las políticas activas se ha reducido en 3.121 millones de euros, un 43%. En conjunto, la inversión por parado pasará a ser en 2014 de 682 euros, frente a los 1.500 en que se situaba en 2011.

Siendo realistas, y sin negar la mejora de las cifras relativas de las estadísticas, no parece que haya muchos motivos para el triunfalismo, y si muchos elementos para criticar la política realizada, que no han tenido por objeto ni un crecimiento sostenible de calidad ni la generación de un empleo cualificado, que permita al país salir fortalecido de la recesión y crecer en el largo plazo. Para UGT es un error del gobierno y del sector empresarial apoyar el modelo de bajos costes salariales y mano de obra barata, en un entorno internacional cada vez más competitivo, e insiste en la necesidad de retomar como objetivo la transformación del modelo productivo.

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