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Miercoles, 14/11/2018
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El sindicato confía que la ILP revierta una reforma laboral que ha empeorado las condiciones de trabajo

UGT demanda ya un cambio en la estrategia económica del Gobierno

Los datos de paro correspondientes al mes de abril publicados hoy por los Servicios Públicos de Empleo muestran un descenso de 64.309 desempleados respecto al mes anterior, un 1,5%, lo que sitúa la cifra total de personas sin empleo en 4.269.360. Si bien este descenso obedece a circunstancias estacionales, en términos interanuales se registra una caída del 3,1% del número de trabajadores, por lo que se vuelve a demostrar el profundo deterioro de nuestro mercado de trabajo. El empleo no se recuperará hasta que no lo haga la actividad económica, y esto no se conseguirá aplicando la misma política que en otros países europeos con economías antagónicas, por lo que UGT demanda un cambio inmediato en la estrategia económica del Gobierno, que apueste por políticas expansivas, de consenso y nos encamine al necesario cambio de modelo productivo que posibilite la recuperación de la economía y el empleo.

04/05/2011

El número de desempleados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleos en el mes de abril asciende hasta los 4.269.360. Este dato supone un descenso del número de parados de 64.309 sobre el mes anterior, un 1,5% en términos relativos. Respecto al mismo mes del año 2010, el número de desempleados aumenta en 126.935 personas, lo que supone un incremento 3,1%.

Desagregando el dato por género, nos encontramos que en el último mes se ha reducido el desempleo entre los hombres un 1,4% (29.777 parados menos), mientras que entre las mujeres el descenso ha sido del 1,6% (34.532 desempleadas menos). En el último año, por el contrario, el desempleo crece tanto entre los hombres (1,6%) como especialmente entre las mujeres (4,6%). Con todo ello, el número de hombres desempleados se sitúa en el mes de abril en 2.120.471 personas y el de las mujeres en 2.148.889.

Entre los jóvenes menores de 25 años el paro se ha reducido un 3,2% con respecto al mes anterior, lo que supone 15.418 desempleados menos. Con respecto al mes de abril de 2010 también se ha producido una reducción, del 1,9%, lo que equivale a 8.961 personas desempleadas menos. Con ello, la proporción de jóvenes desempleados con respecto al total se sitúa en el 11,0%.

En lo que respecta a los extranjeros, el número de parados disminuye en este colectivo un 1,8% con respecto a marzo, mientras que en el último año aumenta su número un 3,0%. El número total de desempleados de origen extranjero asciende de este modo hasta los 631.177 parados, situándose la proporción entre extranjeros desempleados sobre el total de parados en el 14,8%, es decir, en el mismo nivel que un año antes.

Con respecto al mes de marzo, cae el desempleo en todos los sectores económicos. El mayor descenso, tanto en términos relativos como absolutos, se produce en servicios, donde disminuye el paro registrado en 49.004 personas, un 1,9%. Con respecto al mes de abril de 2010, aumenta el paro en los servicios, un 4,1%, y especialmente en la agricultura, un 13,2%, y en el colectivo que se encontraba sin empleo anterior, un 16,3%. En cambio, en la industria y en la construcción desciende el número de desempleados un 3,6% y un 2,8% respectivamente.

Por último, el número total de contratos registrados durante el mes de abril ha sido de 1.067.046, lo que supone una caída del 7,6% con respecto al mes anterior. En términos interanuales, también se ha reducido el número de contratos registrados, cifrándose esa caída en el 1,1%. Si desagregamos aún más los datos podemos observar que el número de contratos temporales ha caído ligeramente con respecto a los registrados en el mes de abril de 2010 (0,5%), mientras que los contratos de carácter indefinido experimentan caída mucho más significativa (6,5%). Por su parte, destaca también el hecho de que los contratos a tiempo parcial de carácter indefinido caen (2,1%) mientras experimentan un fuerte incremento los contratos a tiempo parcial de carácter temporal (8,5%).

Conclusiones:

A partir de los datos publicados por los Servicios Públicos de Empleo podemos concluir que la caída del número de desempleados que se ha registrado en el mes de abril con respecto al mes de marzo el presente año ha sido debida al efecto de la Semana Santa, obedeciendo, por lo tanto, a circunstancias estacionales. Si comparamos los datos de abril de 2011 con los registrados en el mismo mes de 2010 –ambos equiparables gracias a que la Semana Santa ha caído en el mismo mes- los resultados son especialmente negativos, llegando a registrarse una caída del número de trabajadores del 3,1% en términos interanuales.

De este modo, los datos vuelven a mostrar el profundo deterioro en el que se encuentra nuestro mercado de trabajo, corroborando los resultados publicados la semana pasada por el INE relativos a la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2011, y, lo que es peor si cabe, siguen sin mostrar el menor síntoma significativo de mejora.

A todo ello se le une el agravante de que los contratos que se firman son cada vez en mayor proporción de carácter temporal. Así, no solo se registran menos contratos que en los cuatro primeros meses de 2010, sino que los que se recogen el las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo tienen un fuerte sesgo, habiendo crecido ligeramente en ese periodo los contratos temporales (0,39%), mientras que los de caracter indefinidos han sufrido una fuerte caída (-2,94%).

A partir de estos datos, podemos obtener dos conclusiones claras. Por un lado, queda de nuevo patente que el mercado de trabajo no se recuperará hasta que no se recupere la actividad económica. La clave estaría, por lo tanto, en hacer una política económica que estimule la actividad y el crecimiento, desechando las que se centran en el único objetivo de recorte del gasto. Ello conlleva un cambio de estrategia y una apuesta por las políticas expansivas en detrimento de las restrictivas, siendo, en cambio, esta última la senda que ha sido marcada desde la Unión Europea.

El error radica en que se pretende aplicar la misma estrategia, tanto en lo que se refiere a políticas monetarias -a través de la subida de tipos de interés- como a políticas fiscales –a través del control exhaustivo control del déficit público- a economías que se sitúan en posiciones antagónicas. Países como Francia o Alemania dejaron hace meses la crisis atrás y están registrando actualmente importantes crecimientos tanto económicos como de empleo, siendo recomendable, en su caso, aplicar medidas encaminadas a consolidar sus buenos resultados. Sin embargo, se aplica la misma receta a otros países, como es el caso de España, en los que los niveles de empleo están lejos de recuperarse y la actividad económica se encuentra estancada. Para estos últimos, la intervención pública es determinante por lo que es preciso un cambio inmediato de estrategia y un incremento del margen de maniobra de los Gobiernos que les permita desempeñar un papel activo con el que impulsar la recuperación de la actividad y con ello del empleo.

La segunda conclusión a la que podemos llegar es que las reformas laborales se muestran totalmente inútiles para la recuperación del empleo como queda demostrado tras la reforma laboral de junio de 2010. Si bien se marcaba como objetivos la creación del empleo y la reducción de las elevadas tasas de temporalidad, lo que se ha podido comprobar es que continúa aumentando irremediablemente el número de desempleados de nuestro país y que los pocos empleos que se crean son en su gran mayoría (y en mayor proporción que hace un año) de carácter temporal. Cada vez con mayor claridad queda patente que la reforma laboral para lo único que ha servido ha sido para empeorar las condiciones de trabajo. Es por ello que ante la ineficacia de esta Ley, UGT y CCOO esperamos, a través de la Iniciativa Legislativa Popular “Por el empleo estable y con derechos”, que el Gobierno y el Parlamento reconsideren su posición y corrijan los puntos de la reforma que son más lesivos para los intereses de los trabajadores.

En definitiva, es preciso que se produzca un cambio inmediato de la política económica del Gobierno, que en los últimos meses ha estado encaminada exclusivamente hacia el recorte del déficit, y que sus actuaciones se dirijan, por un lado, hacia medidas de estímulo de la demanda, y por el otro, hacia medidas que ayuden al cambio de modelo productivo que tan necesario y determinante es para la recuperación económica de nuestro país. En materia laboral, es deseable que se siga la senda marcada por el Acuerdo Social y Económico (ASE), de consenso y negociación, y no se repitan actuaciones impuestas en este campo que, además, a la luz de los datos, son ineficaces.

 

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