En España, la subida de tipos agrava el endeudamiento familiar

La decisión del BCE puede afectar a la competitividad de la economía europea

08/03/2007

La subida de los tipos de interés puede afectar a la competitividad de la economía europea y coincide, en el tiempo, con tres hechos: las pérdidas de las bolsas europeas, el posible aumento de los tipos de interés en Estados Unidos y la incertidumbre sobre futuras subidas del precio del barril del crudo.

En España, los efectos pueden ser más negativos. Además, de las consecuencias que puede tener sobre el crecimiento económico y del empleo hay que tener en cuenta el fuerte endeudamiento de los hogares. La tasa de endeudamiento aumentó del 77% en 2001 al 120% de la renta bruta disponible, en septiembre de 2006.

UGT pide que la pérdida de poder adquisitivo que esto puede suponer para las familias se compense con un creciente esfuerzo público y privado para mejorar la calidad del empleo y evitar la pérdida de poder de compra de los trabajadores e insiste en la aplicación y cumplimiento de las cláusulas de revisión salarial en los convenios colectivos, tal y como recoge el Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva 2007.

Asimismo, el sindicato realiza un llamamiento a la responsabilidad de las entidades financieras para que no repercutan, de forma excesiva, este aumento sobre las familias.

El Banco Central Europeo ha decidido hoy reforzar su política monetaria restrictiva aumentando, por séptima vez desde diciembre de 2005, los tipos de interés de referencia de la zona euro un cuarto de punto, hasta el 3,75%.

Con esta subida de tipos, parece que la autoridad monetaria europea pretende frenar las posibles tensiones inflacionistas que se puedan derivar de la recuperación económica de Europa, liderada por Alemania. El BCE considera que un incremento en el ritmo de crecimiento de la producción y del empleo puede trasladarse a los precios, vía consumo.

Por otra parte, no es casualidad que la decisión del BCE coincida con tres hechos:

Las pérdidas de las bolsas europeas en los días pasados. Ante la inestabilidad de los mercados financieros, el BCE trata, con el incremento de tipos de interés, de generar expectativas positivas en los inversores.

El posible aumento de tipos de interés en Estados Unidos, en el 5,25% desde hace más de ocho meses. El BCE mantiene el diferencial de tipos con Estados Unidos.

La incertidumbre sobre futuras subidas del precio del barril de crudo. Nuevos aumentos del precio del petróleo podrían conducir a un repunte de la inflación en la euro zona, tal como sucedió en el año 2006.

Sin embargo, la decisión del BCE no resulta tan coherente como en ocasiones anteriores, teniendo en cuenta que la inflación de la zona euro se estima en el 1,8% -según últimos datos publicados por Eurostat, por debajo del 2% establecido como objetivo del BCE.

La decisión del BCE puede tener impactos negativos en la competitividad de la economía europea, por dos razones:

Unos tipos de interés más elevados encarecen al euro frente al dólar, lo que tiene como consecuencia una pérdida de competitividad de los productos europeos en el resto del mundo.

Unos mayores tipos de interés tienen efectos contrapuestos; por un lado atraen capital especulativo a los mercados financieros europeos, pero por otro encarecen las inversiones de las empresas debido al aumento de los costes financieros, desviando el capital productivo hacia otros territorios.

Por lo que respecta a la economía española, cabe esperar consecuencias similares. Por un lado, unos tipos de interés más elevados pueden contribuir a moderar la inflación vía demanda (el IPC se sitúa en el 2,4%, por encima de la media de la euro zona y del objetivo del 2%). Por otro lado, esta contracción de la demanda puede tener un impacto negativo sobre el ritmo de crecimiento de la economía y del empleo, así como en su competitividad.

A ello hay que añadir un elemento poco presente en Europa, pero de gran importancia en España: la fuerte expansión del endeudamiento de los hogares españoles. En niveles agregados, la tasa de endeudamiento aumentó del 77% en 2001 al 110% de la renta bruta disponible en 2005. Hasta septiembre de 2006, el porcentaje asciende ya al 120%.

(*) Datos hasta septiembre de 2006
Fuente: Gabinete Técnico CEC a partir de Banco de España.

La pérdida de poder adquisitivo que esto supone para las familias españolas, debería compensarse con un creciente esfuerzo público y privado para mejorar la calidad del empleo y evitar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Por esta razón, UGT considera absolutamente necesario insistir en la aplicación y cumplimiento de las cláusulas de revisión salarial en los convenios colectivos, tal como establece el ANC 2007, firmado el pasado 6 de febrero.